El Grand Canyon II, uno de los grandes buques especializados en operaciones submarinas que durante los últimos días ha podido observarse frente a la costa del País Vasco, está participando en los trabajos marítimos de la nueva interconexión eléctrica entre España y Francia por el Golfo de Bizkaia.
Salvamento Marítimo mantiene publicado un radioaviso específico que identifica al Grand Canyon II realizando operaciones de cable submarino en el Golfo de Vizcaya, dentro del corredor frente a la costa vasca.
Se trata de una de las mayores infraestructuras eléctricas que actualmente se construyen en Europa: una conexión de aproximadamente 400 kilómetros entre Gatika, en Bizkaia, y Cubnezais, cerca de Burdeos, que discurrirá principalmente bajo el mar y permitirá elevar de forma considerable la capacidad de intercambio eléctrico entre la península ibérica y el resto del continente.
El Grand Canyon II, trabajando sobre el corredor del cable
El radioaviso NR-2186/2026 de Salvamento Marítimo sitúa al Grand Canyon II trabajando a lo largo de un corredor que comienza aproximadamente al norte de la costa de Bizkaia y se prolonga hacia el este.
Las autoridades marítimas solicitan a los buques que naveguen por la zona mantener 0,5 millas náuticas de resguardo respecto al barco y evitar fondeos, pesca o cualquier actividad que pueda entrar en contacto con el fondo marino en una franja de alrededor de 500 metros del trazado.
El 16 de agosto también se publicó otro aviso relacionado con el buque después de que realizara pruebas de su sistema de posicionamiento dinámico (DP) en las proximidades del fondeadero de Bilbao. Este tipo de sistemas permite que un buque permanezca prácticamente inmóvil sobre un punto del fondo sin necesidad de fondear, algo esencial durante operaciones submarinas de elevada precisión.
El Grand Canyon II tiene 127,75 metros de eslora y pertenece a la flota operada por Helix Energy Solutions para trabajos submarinos y de robótica offshore. La propia compañía comunicó en agosto que el buque había llegado desde Asia al norte de Europa y había finalizado el segundo trimestre de 2026 con el tren de enterramiento submarino T-1200 instalado a bordo.
Este equipo está diseñado para trabajar sobre cables depositados en el fondo y enterrarlos para protegerlos.

El NKT Victoria inició el tendido desde Lemoiz
Los trabajos marítimos en aguas españolas comenzaron oficialmente este verano.
El 3 de agosto, Red Eléctrica anunció el inicio del tendido desde Lemoiz (Bizkaia) utilizando el buque cablero NKT Victoria, uno de los buques especializados de la compañía danesa NKT.
La primera campaña comprende aproximadamente 65 kilómetros de trazado desde la costa vasca. El NKT Victoria, de unos 140 metros de eslora y capacidad para transportar unas 11.000 toneladas de cable, puede instalar estos sistemas directamente desde sus grandes tanques de almacenamiento.
Una vez depositado sobre el lecho marino, el cable debe quedar protegido frente a elementos como artes de pesca, anclas u otras actividades que puedan afectar al fondo.
Red Eléctrica explica que todo el cable submarino quedará protegido: se enterrará allí donde las características del terreno lo permitan y, en fondos rocosos donde no resulte posible excavar, se cubrirá mediante roca.
Este proceso explica también la presencia de varios buques auxiliares y unidades de vigilancia en las proximidades del corredor.

Cuatro grandes cables cruzarán el Golfo de Bizkaia
La infraestructura está formada en realidad por dos enlaces eléctricos independientes en corriente continua de alta tensión (HVDC).
Cada uno tendrá una capacidad de 1.000 MW, por lo que la nueva conexión proporcionará conjuntamente hasta 2.000 MW de capacidad de transporte.
Para hacerlo posible se instalarán cuatro cables eléctricos principales, dos por cada enlace, además de cables de fibra óptica utilizados para comunicaciones, control y monitorización del sistema. Los cables trabajan a una tensión de 400 kV en corriente continua.
El conjunto implica la fabricación e instalación de cerca de 1.600 kilómetros de cable, ya que cada una de las dos conexiones requiere dos conductores que recorren prácticamente todo el trazado entre España y Francia.
Dos de los grandes fabricantes mundiales de cable submarino participan en el proyecto.
NKT obtuvo un contrato superior a los 600 millones de euros para diseñar, fabricar, instalar y poner en servicio uno de los sistemas de 1.000 MW.
Por su parte, Prysmian recibió un contrato superior a 800 millones de euros para el segundo enlace, incluyendo los cables submarinos y terrestres, fibra óptica y diferentes trabajos de instalación.

276 kilómetros bajo el mar
Aunque la longitud total entre Gatika y Cubnezais ronda los 400 kilómetros, aproximadamente 276 kilómetros corresponden actualmente al trazado submarino definido por Red Eléctrica.
Existe además una particularidad considerable en la costa francesa.
El enorme cañón submarino de Capbreton hace técnicamente muy complicada la instalación directa de los cables por determinadas zonas del fondo. Por ese motivo, la interconexión vuelve temporalmente a tierra en Francia.
Los cables recorren aproximadamente 27 kilómetros bajo tierra para evitar el cañón, antes de regresar nuevamente al mar.
En Francia existen por ello diferentes puntos de aterraje en zonas como Capbreton, Seignosse y Le Porge, mientras que en España la entrada y salida del mar se concentra en Lemoiz.
Cuatro perforaciones de más de un kilómetro bajo los acantilados de Lemoiz
Uno de los trabajos más complejos realizados en España se encuentra precisamente en la costa de Bizkaia.
Para evitar abrir grandes zanjas directamente sobre los acantilados y la costa de Lemoiz, Red Eléctrica ha construido cuatro perforaciones dirigidas de algo más de un kilómetro de longitud.
Los conductos pasan bajo el terreno y salen al fondo marino aproximadamente 500 metros mar adentro. Por ellos se introducen posteriormente los cables que conectan la sección submarina con la sección terrestre en dirección a Gatika.
La estación de Gatika será uno de los dos extremos eléctricos de la infraestructura.
La otra estación se está construyendo en Cubnezais, en Francia. Allí y en Gatika se instalarán las estaciones conversoras encargadas de transformar la corriente alterna de las redes nacionales en corriente continua para atravesar el enlace y realizar posteriormente el proceso inverso.
El contrato para estas instalaciones fue adjudicado al consorcio formado por Hitachi Energy y VINCI.

España pasará de 2.800 a 5.000 MW de capacidad de intercambio con Francia
El principal objetivo del proyecto es reducir uno de los históricos problemas del sistema eléctrico de la península ibérica: su limitada capacidad de interconexión con el resto de Europa.
Actualmente la capacidad de intercambio entre España y Francia se sitúa alrededor de 2.800 MW.
Con la entrada en funcionamiento de los dos nuevos enlaces del Golfo de Bizkaia, esa capacidad podrá alcanzar aproximadamente 5.000 MW.
La conexión permitirá transportar electricidad en ambos sentidos en función de las necesidades de cada sistema eléctrico, facilitando además la integración de mayores cantidades de producción renovable.
El Banco Europeo de Inversiones estima que la infraestructura permitirá evitar alrededor de 600.000 toneladas de emisiones de CO₂ al año.
Una inversión superior a los 3.000 millones de euros
La magnitud técnica del proyecto también se refleja en su presupuesto.
INELFE, la sociedad participada al 50 % por Red Eléctrica y RTE, actualizó el coste previsto hasta aproximadamente 3.100 millones de euros, después del fuerte incremento de precios y de la limitada capacidad mundial existente para fabricar e instalar este tipo de sistemas HVDC.
El Banco Europeo de Inversiones ha comprometido financiación de hasta 1.600 millones de euros, mientras que la Unión Europea concedió otros 578 millones de euros mediante el mecanismo Connecting Europe Facility.
La Unión Europea considera la interconexión del Golfo de Bizkaia un Proyecto de Interés Común, debido a su importancia para la integración del mercado eléctrico europeo y la seguridad energética del continente.
Trabajos marítimos durante 2026 y 2027
La fase marítima ha entrado definitivamente en su etapa más visible durante 2026.
En Francia, las primeras operaciones de tendido comenzaron el 25 de mayo de 2026 frente a Capbreton, utilizando inicialmente el cablero Monna Lisa de Prysmian. Posteriormente participan otros grandes buques como el Leonardo da Vinci y el NKT Victoria.
En España, el tendido comenzó en agosto desde Lemoiz.
Las diferentes campañas de instalación, enterramiento, protección, conexión y comprobación de los cables continuarán durante 2026 y 2027.
La puesta en servicio de la interconexión está prevista para 2028, una vez terminadas las instalaciones submarinas y terrestres y completadas las pruebas de las estaciones conversoras de Gatika y Cubnezais.
Mientras tanto, la presencia de buques especializados como el NKT Victoria, el Grand Canyon II y distintas unidades auxiliares frente a la costa del País Vasco seguirá siendo habitual a medida que avance uno de los mayores proyectos submarinos de infraestructura energética actualmente en ejecución en aguas europeas.
