Dos marinos filipinos han muerto tras un ataque contra el petrolero saudí Sidr cuando abandonaba el estrecho de Ormuz el 31 de agosto. Arabia Saudí atribuyó la acción a Irán, en un nuevo episodio de violencia contra la navegación comercial en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
La naviera saudí Bahri informó de que el incidente se produjo hacia las 23.40 horas locales. La compañía confirmó el fallecimiento de los dos tripulantes filipinos y señaló que mantiene contacto con el buque y trabaja con las autoridades y organizaciones del sector para seguir la evolución de la situación.
El Sidr, con bandera saudí y número IMO 9854715, es un petrolero de crudo de gran tamaño —VLCC, por sus siglas en inglés—. Por su parte, la organización UK Maritime Trade Operations (UKMTO) comunicó el 31 de agosto que un petrolero había recibido el impacto de tres proyectiles no identificados mientras salía del estrecho.
Bahri aseguró que está prestando apoyo a las familias, allegados y compañeros de los dos marinos fallecidos.
Filipinas organiza la repatriación de la tripulación
El Departamento de Trabajadores Migrantes de Filipinas (DMW) confirmó la muerte de los dos tripulantes. Su secretario, Hans Leo J. Cacdac, ordenó a los organismos públicos implicados ofrecer asistencia inmediata a los marinos afectados y a sus familias.
La actuación responde, según el departamento, a la instrucción del presidente Ferdinand Marcos Jr. de proteger a los ciudadanos filipinos afectados por el deterioro de la seguridad en Oriente Medio.
El DMW, la Administración para el Bienestar de los Trabajadores en el Extranjero, el Departamento de Asuntos Exteriores, la Embajada filipina y la Oficina de Trabajadores Migrantes en Omán coordinan la respuesta con el armador, la agencia de contratación autorizada y otras autoridades.
Los organismos trabajan para repatriar cuanto antes a los tripulantes filipinos supervivientes, a quienes también proporcionan atención médica y otro tipo de ayuda. Asimismo, preparan el traslado a Filipinas de los restos de los dos fallecidos.
Las familias recibirán las prestaciones, compensaciones, pagos de seguros y demás apoyos previstos en los contratos de los marinos y en la normativa marítima filipina e internacional, indicó el DMW. El departamento también mantiene el seguimiento sobre el resto de la tripulación filipina para facilitar su regreso seguro.
Un corredor marítimo bajo continua presión
Antes de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, por el estrecho de Ormuz transitaba alrededor de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado. Desde el inicio del conflicto, miles de marinos han quedado atrapados en el golfo Pérsico.
La Organización Marítima Internacional (OMI) había contabilizado, hasta el 26 de agosto, al menos 70 ataques contra la navegación internacional en la región y la muerte de 19 marinos. El secretario general de la OMI, Arsenio Dominguez, ha pedido medidas prácticas y una mayor cooperación para restablecer la libertad de navegación.
Irán también ha amenazado a los petroleros que intenten atravesar el estrecho sin autorización, una situación que ha afectado a las exportaciones energéticas de otros países productores del Golfo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que las fuerzas de Estados Unidos habían comenzado a atacar objetivos iraníes próximos a esta vía marítima, a la que calificó de «grande y poderosa». Según Trump, las operaciones respondieron al intento iraní de instalar minas marinas en el estrecho, que habrían sido retiradas o detonadas, y a un ataque con misiles iraní contra una base militar estadounidense en Jordania.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) indicó que los objetivos incluían emplazamientos de defensa aérea de la Guardia Revolucionaria iraní, sistemas de radar, activos e instalaciones marítimas, equipos para el minado y centros de comunicaciones. El mando cifró en unos 50.000 los militares estadounidenses desplegados en Oriente Medio.
Otros buques de Bahri atacados
El Sidr no es el primer barco de Bahri atacado en la zona. El superpetrolero Wedyan fue alcanzado en julio cuando navegaba cerca de la costa de Omán, en el estrecho de Ormuz.
Además, los buques Masa y Amzan sufrieron ataques en el mar Rojo en julio y agosto, después de que los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, declararan un bloqueo naval contra Arabia Saudí.
