El misterio del ‘Ursa Major’: el carguero ruso hundido frente a Cartagena ocultaba dos reactores nucleares para Corea del Norte
LA VERDAD destapa un episodio de guerra híbrida en el Mediterráneo con implicaciones globales
El hundimiento del carguero ruso Ursa Major, ocurrido hace justo un año a 60 millas náuticas de Cartagena, ha dejado de ser un misterio gracias a una exhaustiva investigación revelada en exclusiva por el diario LA VERDAD.
Lejos de tratarse de un simple accidente marítimo, el suceso encubría una operación clandestina de transporte nuclear entre Rusia y Corea del Norte, interceptada en aguas internacionales.
Lo que comenzó como una llamada de socorro rutinaria acabó desvelando un episodio digno de novela de espionaje, con submarinos, armamento secreto y reacciones diplomáticas al más alto nivel. El trabajo de investigación del periódico murciano, respaldado por informes oficiales, confirma la existencia de dos reactores nucleares a bordo del buque y apunta a la intervención de potencias extranjeras para frustrar la operación.
Una ruta inusual y movimientos sospechosos
El 21 de diciembre de 2024, el centro de salvamento marítimo de Almería detectó movimientos erráticos del Ursa Major, un carguero de la llamada “flota fantasma” rusa. Aunque oficialmente navegaba desde San Petersburgo a Vladivostok, su paso por el Mediterráneo y la falta de una carga lógica levantaron sospechas tanto en las autoridades españolas como en los servicios de inteligencia occidentales.
Un día después, el buque perdió velocidad y escoró sin motivo aparente. El 23 de diciembre, emitió un ‘mayday’ que activó una operación de rescate dirigida por Capitanía Marítima de Cartagena. Fueron rescatados 14 tripulantes; otros dos desaparecieron tras las explosiones en la sala de máquinas.
La carga oculta: dos reactores nucleares
Durante el rescate, se detectaron dos grandes bultos azules en popa que no figuraban en el manifiesto de carga. En sus declaraciones, el capitán ruso Igor Vladimirovich intentó restar importancia, pero las autoridades españolas comenzaron a atar cabos. Según revela LA VERDAD, la investigación concluyó que dichos bultos eran las cubiertas de dos reactores nucleares modelo VM‑4SG.
Imágenes aéreas revelaron también la presencia de tuberías de vapor y refrigeración en cubierta, lo que reforzó las sospechas de que el buque no transportaba únicamente contenedores vacíos y material civil. Aunque no se ha confirmado la presencia de combustible nuclear, el itinerario marítimo evitaba deliberadamente el paso por tierra firme, lo que tiene pleno sentido si el objetivo era llevar cargas pesadas y sensibles hasta Rason, en Corea del Norte.
¿Intervención militar occidental?
Uno de los puntos más inquietantes del reportaje de LA VERDAD es la posibilidad de que un submarino de una potencia occidental lanzara un torpedo supercavitante para inutilizar el buque. El informe oficial recoge un orificio de entrada en el casco, con marcas de impacto desde el exterior, compatible con esta hipótesis.
A última hora del 23 de diciembre, cuando el Ursa Major aún se mantenía a flote, un buque militar ruso —el Ivan Gren— irrumpió en la zona y ordenó la retirada de los buques de Salvamento Marítimo españoles. Minutos después, se apagaron las luces del mercante, justo antes de que el carguero se hundiera definitivamente a 2.500 metros de profundidad.
Reacciones diplomáticas y encubrimiento
Las autoridades rusas protestaron por la intervención de España, pero Capitanía Marítima defendió su actuación como estrictamente humanitaria y medioambiental. Mientras tanto, el buque militar ruso Yantar se desplazó desde aguas argelinas para inspeccionar o eliminar restos del cargamento sensible, según las hipótesis más consistentes.
En el puerto de Cartagena, los marinos rescatados fueron atendidos por Cruz Roja y repatriados días después. Durante los interrogatorios, las evasivas del capitán y su intento de minimizar la carga refuerzan la conclusión de que España estuvo a punto de destapar una operación secreta de alto nivel entre Rusia y Corea del Norte.
Conclusión: la realidad supera la ficción
Gracias a una minuciosa labor periodística, LA VERDAD ha logrado desenmascarar un episodio de guerra híbrida en el corazón del Mediterráneo, en el que se cruzan intereses nucleares, operaciones de inteligencia y tensiones diplomáticas.
El Ursa Major, uno de los buques insignia de Oboronlogistics, dejó tras de sí más preguntas que respuestas, pero su historia ya forma parte de los capítulos más turbios de la geopolítica marítima en aguas españolas del siglo XXI.
