Choque legal por el viento: Nueva York demanda al gobierno de Trump por frenar proyectos eólicos marinos
Nueva York ha emprendido acciones legales contra el gobierno federal tras la paralización de dos de sus principales proyectos de energía eólica marina, considerados clave para el suministro energético del estado, la creación de empleo y los objetivos climáticos.
La fiscal general Letitia James presentó la demanda ante el Tribunal Federal del Distrito de Columbia, cuestionando las órdenes del Departamento del Interior (DOI) que suspendieron los desarrollos Sunrise Wind y Empire Wind, liderados por las empresas Ørsted y Equinor.
Proyectos vitales para más de un millón de hogares
Ambos parques eólicos están diseñados para abastecer de electricidad a más de un millón de hogares.
Sunrise Wind, situado a 48 kilómetros de Montauk, cubriría la demanda de 600.000 viviendas; mientras que Empire Wind, a 23 kilómetros de Long Island, alimentaría a más de 500.000.
En conjunto, sumarían más de 1.700 megavatios, lo que representa cerca del 10 % del consumo eléctrico de la ciudad de Nueva York y Long Island.
Preocupaciones de seguridad nacional y litigios abiertos
El 22 de diciembre, el DOI ordenó suspender ambos proyectos durante al menos 90 días, citando preocupaciones de seguridad nacional. Según el Pentágono, las turbinas podrían interferir con sistemas de radar y detección de amenazas.
Sin embargo, James argumenta que estos proyectos fueron evaluados durante más de una década, incluyendo revisiones ambientales y de seguridad nacional. A su juicio, la orden carece de justificación técnica y pone en riesgo miles de empleos, inversiones millonarias y el avance hacia una matriz energética más limpia.
Repercusiones económicas y ambientales
La gobernadora Kathy Hochul apoya la demanda, advirtiendo que la suspensión podría impactar la economía del estado y aumentar la dependencia de combustibles fósiles, elevando los costes energéticos y la contaminación.
Además de la acción del estado, Ørsted y Equinor han presentado demandas separadas. Equinor solicitó una medida cautelar, advirtiendo que Empire Wind podría cancelarse si no se reanudan las obras antes del 16 de enero. Ørsted también impugna la suspensión de Sunrise Wind y otro proyecto, Revolution Wind.
