Petrolero a la deriva frente a la costa sur de España reaviva temores de seguridad y contaminación
El petrolero sancionado M/T Chariot Tide, de 195 metros de eslora y bandera de Mozambique, se encuentra a la deriva en el mar de Alborán tras sufrir una avería en sus sistemas de propulsión mientras transitaba el Estrecho de Gibraltar.
La embarcación, vinculada al transporte de productos refinados procedentes de Ust-Luga (Rusia), pertenece a la llamada dark fleet, flota opaca sujeta a sanciones internacionales.
Emergencia en una de las rutas más transitadas del mundo
El incidente comenzó la semana pasada cuando el buque perdió el gobierno en pleno tránsito por una de las vías marítimas más congestionadas del planeta. Inicialmente, remolcadores marroquíes evitaron que encallara cerca de Punta Malabata, en las inmediaciones de Tánger. Sin embargo, tras esta maniobra de emergencia, el Chariot Tide fue desplazado hacia el este, entrando en aguas internacionales que forman parte de la zona económica exclusiva (ZEE) y el área de responsabilidad de búsqueda y rescate (SAR) de España.
Buque en estado NUC y sin destino definido
El buque permanece actualmente en condición NUC (Not Under Command), es decir, sin capacidad de maniobra ni propulsión. Su situación ha sido monitorizada por el buque de respuesta ante contaminación Luz de Mar, mientras que la embarcación de Salvamento Marítimo, María Zambrano, opera en las inmediaciones en modo de espera (stand-by in attendance).
Según datos de MarineTraffic actualizados al lunes, el Chariot Tide sigue a la deriva en el mar de Alborán, al sureste de Marbella.
Inquietud internacional por un buque sancionado
El caso ha despertado serias preocupaciones entre autoridades marítimas y expertos en seguridad, tanto por el peligro para la navegación como por el riesgo potencial de vertido. La carga de productos petrolíferos a bordo, combinada con la falta de un armador claramente identificado y la condición sancionada del buque por sus vínculos con Rusia, complican cualquier operación de salvamento o remolque comercial.
Firmar un contrato tipo Lloyd’s Open Form (LOF) bajo la cláusula No Cure No Pay resulta inviable en este contexto, ya que la mayoría de los operadores rechazan implicarse con buques incluidos en listas negras de la Unión Europea o Reino Unido.
Un aviso de lo que podría venir
Aunque la emergencia no ha derivado —por el momento— en un desastre medioambiental, la situación evidencia los riesgos reales que supone la presencia de petroleros opacos navegando sin garantías mínimas de seguridad. El propio Chariot Tide, con 195 metros de eslora y carga ligera, ha requerido intervenciones complejas para evitar un accidente mayor.
De haberse tratado de uno de los petroleros de gran tamaño que cruzan a diario el Estrecho con crudo pesado —con más de 850.000 barriles a bordo—, el desenlace podría haber recordado al del Prestige.
España, al quedar el buque dentro de su zona SAR, asume una parte de la responsabilidad operativa en un escenario de alta sensibilidad, en el que Marruecos carece de medios adecuados y no ha mostrado voluntad de asumir el control.
https://x.com/marinetraffic/status/2015821631671660798?s=46&t=4G0qT5aCK4g-F14i7VRccA
