El capitán ruso y el contramaestre azerbaiyano del carguero Fitburg se sentaron el martes, 8 de septiembre, en el banquillo del Tribunal de Distrito de Helsinki por los daños presuntamente causados a dos cables de telecomunicaciones submarinos en el golfo de Finlandia. El proceso vuelve a situar en el centro del debate la jurisdicción de los tribunales finlandeses sobre incidentes ocurridos fuera de sus aguas territoriales.
La Fiscalía finlandesa sostiene que el ancla del buque, de 132 metros de eslora y registrado en San Vicente y las Granadinas, dañó dos cables que conectan Finlandia y Estonia. También atribuye a la tripulación un intento de deteriorar otras ocho conexiones submarinas.
Las autoridades finlandesas interceptaron el Fitburg el 31 de diciembre de 2025, cuando navegaba desde Rusia hacia Israel. Según el escrito de acusación, el ancla fue arrastrada por el lecho marino durante al menos 130 kilómetros antes de que el barco fuera detenido.
La jurisdicción, eje de la defensa
El supuesto arrastre se produjo fuera de las aguas territoriales de Finlandia, dentro de la zona económica exclusiva de Estonia. El capitán y el contramaestre niegan los cargos y alegan que Finlandia no puede juzgarles porque los daños se produjeron fuera de su jurisdicción territorial.
La Fiscalía Nacional de Finlandia presentó los cargos en junio. Ambos acusados se enfrentan a delitos de daños e interferencia en las telecomunicaciones, para los que el Ministerio Público solicita penas de prisión de al menos dos años y seis meses.
El fiscal considera que el incidente provocó perjuicios importantes en Finlandia y generó un riesgo grave para las redes de telecomunicaciones, electricidad y gas. Las autoridades defienden, por su parte, que los tribunales finlandeses son competentes porque las consecuencias del suceso afectaron al país.
Otros dos oficiales del Fitburg también fueron investigados, aunque la Fiscalía decidió finalmente no formular acusación contra ellos, según informó la radiotelevisión pública finlandesa Yle. Un representante de la Embajada de Rusia asistió a la vista en Helsinki para seguir el procedimiento.
El precedente del petrolero Eagle S
El caso guarda similitudes con el del petrolero Eagle S, cuyos tres tripulantes fueron acusados de arrastrar el ancla por el fondo marino y dañar cinco cables submarinos en el golfo de Finlandia el 25 de diciembre de 2024.
El Tribunal de Distrito de Helsinki dictaminó el año pasado que Finlandia no tenía jurisdicción en aquel procedimiento. Sin embargo, el Tribunal de Apelación de Helsinki revocó esa decisión en agosto y devolvió el caso al tribunal de primera instancia.
La misma cuestión se debate ahora en el proceso contra el capitán y el contramaestre del Fitburg: los daños habrían ocurrido fuera de las aguas territoriales finlandesas, pero la acusación mantiene que sus efectos alcanzaron a Finlandia. El tribunal deberá resolver primero este aspecto antes de pronunciarse sobre el fondo de los cargos.
