La Autoridad del Canal de Panamá ha reducido de 32 a 29 el número diario de tránsitos por la vía interoceánica ante el descenso de los niveles de agua provocado por la prolongada sequía y la escasez de lluvias. La medida afecta a uno de los principales corredores del comercio marítimo mundial, especialmente relevante para los intercambios entre China y Estados Unidos.
El Canal de Panamá, de 51 millas de longitud, canaliza alrededor del 5% del comercio marítimo global y ofrece la ruta más rápida entre los océanos Atlántico y Pacífico. Además de limitar los tránsitos, la autoridad ha rebajado el calado máximo autorizado para los buques de 15,2 a 14,6 metros.
Las restricciones responden a la necesidad de preservar las reservas que abastecen tanto a la navegación como a la población panameña. Cada buque de carga que cruza el canal requiere unos 200 millones de litros de agua, que posteriormente se descargan en los embalses.
Un déficit de lluvias del 35,8%
Erick Córdoba, responsable de Agua del Canal, ha señalado que las precipitaciones acumuladas entre abril y agosto de 2026 se situaron un 35,8% por debajo de la media histórica. También advirtió de que la estación seca podría no dar tregua a corto plazo.
Las previsiones meteorológicas apuntan a que la temporada seca, que normalmente se extiende de enero a abril, comenzará este año antes de lo habitual y se prolongará hasta mayo, lo que puede complicar aún más la operativa del canal.
La situación se ha agravado por El Niño, descrito como el más intenso registrado en los últimos 40 años. El fenómeno, que se desarrolla en el océano Pacífico y altera los patrones meteorológicos a escala global, está asociado a un aumento de las temperaturas.
El precedente más reciente se remonta a 2023, cuando la caída de los niveles de agua obligó a reducir los tránsitos diarios de 38 a 22. El actual responsable de la Autoridad del Canal, Espino de Marotta, considera improbable que la situación alcance ese nivel en 2026, aunque ha subrayado que la evolución meteorológica es incierta y que conviene prepararse para distintos escenarios.
Presión adicional sobre las cadenas de suministro
Los recortes en Panamá llegan en un momento de dificultades para el transporte marítimo internacional. Las navieras ya afrontan problemas para entregar sus cargas tras el cierre del estrecho de Ormuz a la navegación comercial a raíz de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
La situación también es inestable en el mar Rojo y el golfo Pérsico, después de que los hutíes declararan un bloqueo naval sobre puertos saudíes y sobre los buques que transportan carga del país. En este contexto, las limitaciones del Canal de Panamá pueden generar retrasos en las entregas, elevar los costes operativos y aumentar la presión sobre las cadenas globales de suministro y la inflación.
