Estados Unidos impuso este sábado 13 de abril, a las 10:00 hora de la Costa Este, un bloqueo total al tráfico marítimo que entra y sale de los puertos iraníes. La orden del Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) afecta a todos los buques, independientemente de su bandera, en instalaciones situadas tanto en el Golfo Arábigo como en el Golfo de Omán.
Impacto inmediato en el tráfico marítimo
Washington excluye del bloqueo a los barcos que atraviesan el Estrecho de Ormuz con destino a puertos no iraníes. Sin embargo, la vigilancia será estricta y la medida introduce una nueva tensión en una ruta clave para el comercio mundial.
Las autoridades estadounidenses emitirán un aviso formal a los marineros comerciales antes de activar el bloqueo. Recomiendan a todas las tripulaciones prestar atención a los mensajes de Aviso a Marineros y mantener contacto por el canal 16 al navegar por el Golfo de Omán o cerca del Estrecho de Ormuz.
Cambio estratégico y consecuencias regionales
El presidente Trump ha anunciado esta decisión como parte de un giro en la estrategia marítima estadounidense, que busca controlar el acceso a una vía esencial para la economía global.
Washington apunta a restablecer un flujo libre de tráfico marítimo, aunque advierte que la operación podría prolongarse durante al menos dos meses. La actividad portuaria en la región sufrirá restricciones considerables mientras persista el pulso geopolítico.
La reapertura del Estrecho de Ormuz se ha convertido en una prioridad para Estados Unidos ante la ausencia de avances diplomáticos. Los próximos días se anuncian críticos para la estabilidad del comercio internacional en Oriente Próximo.
