Récord histórico de tráfico marítimo en el Ártico en 2025
El tráfico marítimo en el Ártico ha alcanzado en 2025 su nivel más alto desde que existen registros oficiales. Según datos del Grupo de Trabajo para la Protección del Medio Marino Ártico (PAME), dependiente del Consejo Ártico, 1.812 buques diferentes operaron dentro del área regulada por el Código Polar, lo que supone un incremento del 40 % respecto a 2013, año en que comenzó el sistema Arctic Ship Traffic Data (ASTD).
Este crecimiento confirma la rápida transformación del Ártico en un espacio estratégico para el comercio y la explotación de recursos naturales.
Crecimiento sostenido del tráfico marítimo en el Ártico
Desde los primeros viajes comerciales modernos por la Ruta Marítima del Norte en 2009, la actividad no ha dejado de aumentar. La expansión de sectores como el petróleo, el gas, la minería y la pesca ha impulsado de forma directa el movimiento de embarcaciones en la región.
Además del aumento en el número de buques, la distancia total recorrida casi se ha duplicado, pasando de 6,1 millones a 11,9 millones de millas náuticas entre 2013 y 2025. Cada vez es más habitual que las embarcaciones completen múltiples travesías anuales, especialmente en la costa ártica rusa y en las rutas asociadas a explotaciones mineras.
Fuerte estacionalidad y concentración en verano
El tráfico marítimo en el Ártico mantiene un marcado carácter estacional. Entre agosto y octubre, coincidiendo con el mínimo anual de hielo, se concentra la mayor parte de la actividad.
Solo en septiembre de 2025, 1.060 buques ingresaron en la región, lo que equivale al 58 % del movimiento anual. Esta concentración evidencia la dependencia operativa de las condiciones de hielo y meteorología.
Tipología de buques y sectores más activos
Las embarcaciones vinculadas a la pesca encabezan la clasificación, principalmente desde los mares de Bering y Barents. En segundo lugar se sitúan los buques de carga general, fundamentales para el abastecimiento de comunidades remotas y para suministrar material a grandes proyectos industriales.
Entre estos desarrollos destacan iniciativas energéticas y extractivas que han intensificado la presencia marítima en aguas árticas.
Auge de petroleros y gaseros
El crecimiento más significativo se observa en los buques tipo petrolero. Su presencia se ha cuadruplicado en los últimos doce años, incluso con unidades sin refuerzo específico para navegación en hielo, lo que ha generado inquietud entre organizaciones medioambientales.
Por su parte, el transporte de gas natural licuado, conocido como gnl, también experimenta una expansión notable. Hasta finales de 2017 no se registraba tráfico de este tipo en aguas árticas rusas. Sin embargo, en 2025 ya operan 40 buques metaneros, muchos vinculados a proyectos como Yamal LNG.
Estos buques rompehielos exportan gas durante todo el año hacia Europa y Asia, consolidando al Ártico como un corredor energético de relevancia internacional.
La extracción de recursos naturales continúa siendo el principal motor del tráfico marítimo en el Ártico. Así lo señala Hjalti Hreinsson, secretario adjunto de PAME, quien destaca que, aunque el volumen total aún es reducido frente a otras regiones, grandes proyectos industriales pueden alterar significativamente las estadísticas anuales.
Un ejemplo es la mina Mary River, en Canadá, operativa desde 2015. En 2025, el transporte de hierro y suministros ha generado más de 130.000 millas náuticas de navegación en la bahía de Baffin.
Estabilización en la Ruta Marítima del Norte
Pese al crecimiento general del tráfico marítimo en el Ártico, la Ruta Marítima del Norte rusa muestra signos de estabilización en los últimos años. Las sanciones occidentales han complicado el acceso a financiación, construcción naval y seguros para proyectos energéticos.
Como consecuencia, los retrasos en infraestructuras y la falta de buques especializados han limitado el crecimiento en esta zona, en contraste con otras rutas árticas que continúan expandiéndose.
El Ártico consolida así su papel como espacio estratégico para la navegación comercial y el transporte energético, aunque su evolución futura dependerá tanto de factores geopolíticos como ambientales.
