La Autoridad Portuaria de València (APV) ha adjudicado la ampliación del edificio del Puesto de Control Fronterizo (PCF) del Puerto de Valencia con el objetivo de modernizar las instalaciones y reforzar su capacidad operativa. Las obras, que contemplan una inversión de más de 1,7 millones de euros, tendrán un plazo de ejecución estimado de 12 meses y comenzarán en marzo bajo la empresa ELECTROTECNIA MONRABAL SLU.
Este proyecto estratégico permitirá incorporar soluciones innovadoras y optimizar los procesos de inspección y logística en el enclave portuario. La ampliación añadirá 670 metros cuadrados al edificio, así como cuatro nuevos muelles de carga, facilitando la gestión de mercancías de gran volumen, en especial especies vegetales de tamaño considerable.
La reforma contempla la ampliación de la planta baja en el extremo sureste, integrando dos nuevos muelles en la fachada sur y otros dos en la fachada norte. Con ello, el edificio alcanzará cerca de 4.170 metros cuadrados, de los que más de 1.800 estarán destinados a tareas administrativas y más de 2.360 a funciones de inspección.
Uno de los aspectos clave es el diseño de un área de doble altura para inspección en la zona este, que favorecerá la revisión de mercancías voluminosas. Además, dos de los muelles tendrán puertas de doble maniobra y abrigos de mayor altura, mientras que uno incorporará un abrigo retráctil tipo caracol, capaz de cubrir tráileres con contenedor ‘open top’.
Se creará también un almacén de uso alternativo entre las áreas de inspección norte y sur, junto a una zona de tránsito para carretillas. Las salas de inspección ampliadas estarán dotadas de cortinas de compartimentación y puertas de apertura rápida, permitiendo adaptar los espacios según las necesidades operativas.
La planta primera verá ampliada la zona administrativa mediante la construcción de seis nuevos despachos. Por otro lado, el edificio original sufrirá reformas, como la creación de dos accesos diferenciados para la inspección de mercancías y la ampliación de un laboratorio existente.
La actuación refuerza el compromiso de la APV con la mejora de la operatividad y seguridad en el Puerto de Valencia, modernizando un espacio clave para el control y la gestión aduanera.
