Hoy, 18 de abril, se han producido dos ataques a embarcaciones comerciales en el Estrecho de Ormuz, intensificando la inquietud sobre la seguridad en una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta.
La tensión escala en la región justo cuando Irán desmiente la reapertura del paso.
Embarcaciones rápidas abren fuego
A las 09:20 UTC, un petrolero navegaba a unas 20 millas náuticas al noreste de Omán cuando dos embarcaciones rápidas, identificadas por el capitán como vinculadas a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), se acercaron y dispararon sin previo aviso. El ataque no dejó heridos ni daños en el buque, pero disparó las alarmas en toda la zona.

La confusión reina desde que Irán contradijo los anuncios sobre la reapertura del estrecho. Esta contradicción ha sumido a los operadores marítimos en un estado de alerta máxima.
Más de diez embarcaciones comerciales han intentado cruzar el área. Sin embargo, varias optaron por dar media vuelta ante el riesgo creciente y la volatilidad que domina el tráfico marítimo en la zona.
Impacto directo en un portacontenedores
Pocas horas después, a las 11:25 UTC, un buque portacontenedores fue alcanzado por un proyectil no identificado a unas 25 millas náuticas al noreste de Omán. Un oficial de seguridad de la empresa propietaria notificó el ataque, que dañó varios contenedores.

No se produjeron incendios ni vertidos contaminantes, lo que limita el alcance del daño material pero no mitiga el temor creciente entre los armadores.
Las investigaciones siguen abiertas y las autoridades instan a informar cualquier movimiento sospechoso a UKMTO.